lunes, 5 de diciembre de 2011

Dolores Olmedo, Un Gran Legado para México.

Dolores Olmedo Patiño, fue una mujer ejemplar, siempre orgullosa de sus orígenes, y apasionada por el arte mexicano. Ella le ha dejado un gran legado a México, pero sobre todo un gran ejemplo, el amor a su gente, a la cultura y al arte.
María de los Dolores Olmedo y Patiño Suarez nació en Tacubaya, Ciudad de México, el 14 de Diciembre de 1908. De niña sufrió el hambre y la inseguridad, producto de los movimientos revolucionarios, pero todas estas experiencias hicieron que Doña Lola, se convirtiera en una mujer fuerte y con ideales liberales.
 Llegó a estudiar leyes, durante dos años, en la Universidad Autónoma de México, pero su amor por el arte y la cultura la llevaron por un rumbo diferente, así que,  ingresó a la Escuela Nacional de Música y después a la Academia de San Carlos.
Las diferentes pruebas de la vida la llevaron a ser una exitosa mujer de negocios y a poseer una gran compañía de construcción.
Hoy en día su casa se ha convertido en un gran museo, recinto del arte mexicano, situado en Avenida México 5843, La Noria, Xochimilco.

Una de las salas permanentes tiene como temática el Arte Popular Mexicano, en el cual se exponen piezas de cerámica, talavera, cartonería y tejidos de diferentes zonas del país, entre otras cosas, en esta sala, el colorido y las formas inusuales de las figuras hacen que cada pieza te cuente una historia diferente, además de hacer lucir la creatividad e ingenio del artesano.
Existe otra sala en la que se exponen más de 900 piezas arqueológicas de diversas culturas mexicanas, sobresaliendo de entre todas, las esculturas de xoloescuincles.
En 1928, Dolores Olmedo conoce a Diego Rivera en la Secretaría de Educación Pública, y de los dos nació una gran amistad.  Fue tan grande el cariño que se tenían que Rivera realizó barias obras para Doña Lola, entre éstas algunos desnudos.
En el Museo Dolores Olmedo hay una gran exposición de cuadros de Diego Rivera, además de poseer algunas cosas materiales del pintor, como sus pinceles y su paleta.

Por último, pero no menos importante, hay una exposición en donde se exhiben algunas de las obras más reconocidas de Frida Kahlo, como “La Columna rota”, “Autorretrato con changuito”, “Unos cuantos piquetitos”, entre otras.
                                       
Dolores Olmedo murió el 27 de julio del 2002, a la edad de 93 años. Al morir le dejó a México y a todo el mundo una gran herencia, ya que donó su casa junto con todas sus colecciones, para que todos pudiéramos conocerlas, cuidarlas y amarlas, así como ella lo hizo.

“A ejemplo de mi madre, la profesora María Patiño Suárez Vda. de Olmedo, quien siempre me dijo ‘todo lo que tengas compártelo con tus semejantes’, dejo esta casa con todas mis colecciones de arte, producto del trabajo de toda mi vida, para disfrute del pueblo de México”.

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